El misterio de las cosas
A veces miro una piedra,
no pienso que ella siente,
no me empeño en llamarla hermana.
Me gusta por ser piedra,
me gusta porque no siente,
me gusta porque no tiene parentesco conmigo.
Otras veces veo pasar el viento:
vale la pena haber nacido,
sólo por oír pasar el viento.
Fernando Pessoa
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